El Libro del Kabash [Parte 2]


Partes del Ser Humano

En el Egipto, los faraones y los dioses establecieron ciertas conexiones con las diferentes partes del cuerpo humano, se decía que el ser humano estaba formado por una serie de elementos, unos materiales y otros inmateriales.

Partes del Ser Humano en el Kabash Dabraká por los Egipcios
Figura 1. Partes del Ser Humano

El estudio de la magia, era considerado, entre los egipcios, una veneración apenas concedida en los tiempos modernos a la más elevada filosofía, para ellos, el hombre más eminente era aquel que por severa enseñanza había conseguido la supremacía de estos elementos.

Los reyes y los sacerdotes del Egipto, eran los elegidos de aquellos que habían estudiado con provecho en la “Escuela de la Sabiduría”.

Entre los elementos más importantes tenemos el cuerpo físico, el corazón, la mente, el cuerpo astral, el cuerpo espiritual, el instinto, el aura, el ego, el alma no nacida, dicho de otra manera, cada ser humano está compuesto por estos elementos. (véase figura 1). Y su significado en la Tabla 2.

Tabla 2. Partes del Ser Humano
Elemento Simbolismo Interpretación
Khat Un Pez El cuerpo, el cadáver.
Sahu Una momia y un sello El cuerpo elemental, el cuerpo astral.
Tet Una culebra erguida El cuerpo espiritual, el alma
Khaibit Un abanico Las radiaciones del Sahu, la esfera o aura, la emanación, el olor, etc.
Hati La parte anterior de un león El que ejecuta, la herencia humana, el hábito, el instinto
Ab Un vaso con orejas como asas El deseo, semejante al deseo animal, pero conteniendo en él los gérmenes del Espíritu y el Ego humano, en la forma de un huevo y un recipiente cóncavo.
Ka Las manos en actitud de exalto La individualidad, el Ego humano.
Ba Un halcón, una garza o un morueco La mente penetradora, el lazo de unión con lo divino.
Khu El pájaro Bennue Los poderes mágicos. El uno resplandeciente. El Augeides de la filosofía griega.
Hamemet El Sol radiante El alma no nacida; una emanación de la luz solar separada aparentemente.

Oración para Fortalecer los elementos

LdM. 64; IV. La persona que comprenda este capítulo triunfará en la tierra y en el mundo inferior y ejecutará todas aquellas cosas que realizaba cuando estaba vivo. (Recita el capítulo cuando estés santificado y puro, y no próximo a las mujeres, ni comiendo carne de cabra o pescado):

  1. Yo soy Ayer, Hoy y Mañana, pues nazco una y otra vez. Yo soy Aquél cuya fuerza no se ha manifestado y alimenta a los habitantes de Occidente Yo soy el Guía del Oriente. El Señor de las Resurrecciones, que sale de la Obscuridad, y cuyo Pájaro es de la Casa de la Muerte.
  2. Vosotros, Dos Halcones Divinos que estáis en vuestros puestos; Vigilantes del Mundo Material; vosotros que vais con el féretro a la casa eterna; vosotros, que conducís la Nave del Sol y avanzáis desde los Cielos superiores hasta el lugar del Sarcófago.
  3. Éste es el Señor del Relicario, que permanece en el centro de la Tierra; Él está en mí y yo estoy en Él.
  4. Yo soy la radiación, en la cual PHTHA fluctúa sobre su firmamento.
  5. ¡Oh! Sol que sonríes alegremente, y cuyo corazón se deleita con el orden perfecto de este día en que entras tú en los Cielos y sales por el Oriente. ¡Los antiguos y aquellos que fueron, te aclaman!
  6. Deja que tus senderos me sean gratos.
  7. Deja que tus caminos sean anchos para que yo atraviese la tierra y la extensión de los Cielos. Brilla Tú sobre mí, oh, poder penetrante, para que, al prestar oído a las Palabras Divinas, mis orejas puedan oír en las Bóvedas del Occidente. No dejes que sea profanado. Líbrame, protégeme del que cierra sus ojos en el crepúsculo, y conduce al fin a la oscuridad (el aniquilador).
  8. Yo soy el que rompe las ligaduras. Mi nombre es Extensión Suprema. Yo llevo a su plenitud la Fuerza que se oculta en mí.
  9. Yo soy el que viene como uno que derriba las puertas, y eternamente brilla la luz del día que ha creado su voluntad. Yo tengo poder sobre las aguas profundas; este es mi nombre.
  10. Yo brillo como el Señor de la Vida y la gloriosa Ley de la Luz.
  11. Yo vengo como Embajador del Señor de Señores a vengar la causa de Osiris en este lugar Deja que el Ojo consuma sus lágrimas. Yo soy el guía de la casa que mora en sus tesoros.
  12. Yo viajo en lo alto, piso sobre el firmamento, yo lanzo el rayo con el relámpago que ha producido mi ojo y vuelo rápido hacia los Esplendores del Glorificado en presencia del Sol, que diariamente da la Vida a todo hombre que recorre las moradas de la Tierra.
  13. ¡Oh! ¡Tú que surges! ¡Conductor de las Sombras de los Glorificados de la tierra! Dejad que el hermoso sendero de las Bóvedas Occidentales, que está hecho en favor de aquellos que desmayan y para la restauración de aquellos que sufren, me sea concedido.
  14. Bendito son los que ven el arroyo. Hermoso es el Dios de corazón inmóvil, que devuelve la Paz al Torrente.
  15. ¡He aquí! Ya aparece el Señor de la Vida, Osiris, Tú, sostén que soportas día y noche.
  16. Yo vuelo a los cielos y desciendo a la tierra, y mi ojo se vuelve para ver las huellas de mis pisadas. Yo soy la decendencia de ayer. Las cavernas de la tierra me han dado nacimiento y me revelaré en mi época precisa.

A esta oración se le antepone el Símbolo de la Vida:

Simbolo Ankh, símbolo de vida
Ankh. Símbolo de Vida Eterna

Fuente: ROSADO GUERRERO, Edgar Ignacio, El Libro del Kabash, Editorial Phoenix Imperivm, Año 2019. ¡A la venta en AutoresEditores.com!



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